
Después de caer en primera ronda del Open de Memphis, Fernando Verdasco termina con su minigira sobre hard para pasarse a la tierra batida. Lo hace en el torneo de Acapulco, donde los tenistas, al parecer, se exponen a un doble riesgo: sus rivales sobre la arcilla y la ola de inseguridad que vive el puerto de Acapulco. Incluso la ATP recomendó a los tenistas llegar lo más tarde posible al torneo y en caso de perder irse cuanto antes. Los hecho son los siguientes: Hace una semana 10 personas fueron asesinadas a balazos en diferentes lugares del balneario de Acapulco, a principios de enero 15 hombres fueron decapitados y arrojados frente a un centro comercial, en una jornada en la que al menos 25 personas fueron asesinadas por bandas vinculadas al crimen organizado. A pesar del clima de inseguridad, Acapulco tendrá la participación de varios jugadores de renombre, sobre todo de la armada española con Fernando Verdasco, David Ferrer, último campeón del evento, y Nicolás Almagro, reciente vencedor en Buenos Aires.
Para empezar, Fer tendrá un rival de mucho nivel para tratarse de una primera ronda, en tierra batida y tras su reciente cambio de superficie. Será el brasileño Thomaz Bellucci. Si logra superar el primer duro escollo se plantearía una segunda ronda mucho más asequible ante el vencedor del duelo entre el español Pere Riba y el tenista local Manuel Sánchez, y a partir de ahí deberían aparecer raquetas como las de Chela, Almagro o Montañés antes de llegar a una final, donde por la otra parte del cuadro debería estar reservado para Ferrer, Wawrinka, Dolgopolov o Mónaco, aunque ya sabéis que en el tenis todo es posible.
El debut de Verdasco en el cuadro de individuales no se producirá hasta mañana. Sin embargo, en dobles tomará contacto con la tierra batida esta noche (alrededor de las 03.00 horas) jugando dobles juntoa David Marrero, contra la pareja formada por Fognini y Cermak. Sin duda alguna, una gran oportunidad para adaptarse al terreno de cara al duelo con el brasileño.