Verdasco acaricia el triunfo ante Soderling en Roma, pero sucumbe ciego por su ambición


Lo tuvo cerca, muy cerca Fernando Verdasco, pero terminó sucumbiendo ante sus propias ganas de ganar en el Masters 1000 de Roma. El madrileño cuajó uno de sus mejores partidos de la temporada sobre tierra batida, pasando por encima del número 5 del mundo, el sueco Robin Soderling, en la primera manga (6-2) y sacando para ganarle en el segundo con 5-4 arriba. Incluso tuvo dos bolas de partido. Pero no fue capaz de cerrar el encuentro y a partir de entonces diez minutos de descontrol para perder la segunda manga (5-7) y problemas de visión en el tercero (el partido cerró la jornada y se disputó de noche cerrada con la iluminación algo defectuosa) terminaron por decantar el duelo a favor del sueco (4-6). Sin embargo, esta derrota no tiene nada que ver con la que tuvo ante Lu en Madrid. Es una derrota constructiva, puesto que le demuestra a Fer que es capaz de volver a pelear con los mejores en Roland Garros, su próximo gran objetivo.
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