¡Lo siento Brasil, nosotros tenemos a Agüero!
Sabía que tenía que llegar. Confiaba ciegamente en él. Un tipo tan grande como Agüero siempre destaca en los momentos más relevantes de un evento. No estaba cuajando un mal torneo en los Juegos Olímpicos, pero tampoco habíamos visto al Kun que nos tiene acostumbrado. Lo tenía todo guardado para Brasil. ¡Qué delicia! Bendita espera. Estaban Ronaldinho, Diego, Anderson, Messi, Riquelme…pero no. Tenía que ser Sergio el que decidiera el partido más esperado del torneo. El Kun sigue agrandando su corta pero brillante historia. Ya ha ganado dos mundiales sub 20 y ahora apunta al oro olímpico, después de haberle hecho un doblete inolvidable a la selección que todo argentino desea tumbar desde que tiene uso de razón. El tercero de la noche lo puso en el marcador Riquelme, transformando un penalti forzado, cómo no, por el mago Agüero, ese pistolero silencioso, ladrón de guante blanco, asesino de etiqueta…Gracias por este gran día de verano.






















