A palabras necias, oídos sordos
Era previsible, pero no por ello menos injusto. La prensa argentina ataca duramente a la selección argentina, a Maradona y a Messi, por los últimos resultados. Es muy fácil atacar al ídolo, al jugador del que se espera más, al líder, pero no atacar por atacar. El rendimiento de Leo en el Barcelona es superlativo porque tiene un entorno apropiado para jugar al fútbol, unos compañeros de un nivel parejo al suyo y un entrenador preparado. De nada sirve que el diario deportivo Olé se dedique a decir ahora que ”Messi volvió a decepcionar” o que resultó ”inexpresivo” porque “cada regate suyo fue un lamento y su postura en la cancha, como si no quisiera estar ahí”. ¿Cómo no va a querer estar ahi? ¿Cómo no va a desear más que nadie que Argentina se clasifique para el Mundial cuando ha demostrado de sobra su amor por esos colores entrando incluso en algún que otro conflicto con el club que le paga y adelantando sus vacaciones para poder después disponer de privilegios como perderse la primera jornada de Liga para preparar mejor el duelo ante Brasil ”Es hora de preguntarse si tiene que jugar”, dicen desde la página de Olé. Sencillamente, increible. A palabras necias, oídos sordos.























