El Barcelona se llevó en el último suspiro el derbi ante el Espanyol. El cuadro blaugrana dominó pero no fue capaz de ganar con la autoridad que su juego reflejó. Los de Guardiola se pusieron por debajo en el marcador gracias a un gol de Coro que nunca debió subir al marcador por una falta previa a Valdés -que en cualquier caso cometió un error de bulto en el despeje-. Los tantos del Barça llegaron por un error defensivo de Kameni y Jarque del que se aprovechó Henry y gracias a un polémico penalti que señaló Medina Cantalejo en el último segundo que transformó Messi. El argentino está empezando a asumir responsabilidades en el terreno de juego y se está especializando en marcar los penales con suma tranquilidad. ¡Sigue así Leo!